noviembre 6, 2020
Luis Maroto, consejero delegado de Amadeus.
Luis Maroto, consejero delegado de Amadeus.

El grupo de soluciones tecnológicas para el sector de viajes Amadeus ahondó sus pérdidas hasta septiembre golpeado por las restricciones impuestas para frenar la pandemia. En los nueve primeros meses de 2020, la firma acumuló hasta el noveno mes del año unos números rojos de 356,4 millones de euros, frente a los beneficios de 886,3 millones del mismo periodo del año pasado. Según ha comunicado la empresa este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), todos los principales indicadores experimentaron una evolución negativa, aunque mejoraron ligeramente en el tercer trimestre.

Los resultados del grupo con sede en Madrid reflejan el zarpazo que la emergencia sanitaria está causando al sector de los viajes y del turismo en general, una de las ramas de actividad más afectadas por las limitaciones a la movilidad. Los ingresos ordinarios de Amadeus cayeron casi un 60% entre enero y septiembre, hasta los 1.699,8 millones de euros, frente a los 4.228,8 millones de 2019 ―un retroceso del 50,2% si se excluye el impacto de las cancelaciones por la covid-19―. Las reservas totales se desplomaron un 79% ―un 82,1% las realizadas a través de agencias de viajes, hasta los 80 millones―, hasta los 103,8 millones de euros, y el número de pasajeros embarcados un 63%, hasta un total de 553,2 millones. El beneficio bruto de explotación (ebitda) de la firma se redujo hasta los 196,2 millones, casi un 90% menos que el mismo periodo de hace un año.

“Los viajes mantuvieron unos niveles anémicos en el tercer trimestre”, confirma en una nota el consejero delegado de la empresa, Luis Maroto, aunque asegura que se observa una tímida mejora en el tráfico aéreo mundial. “Consecuentemente, las reservas aéreas a través de agencias de viajes usuarias de Amadeus se mantuvieron en terreno positivo durante el trimestre, dado que las reservas brutas compensaron las cancelaciones. Además, las transacciones en la división de hoteles siguieron siendo superiores a los volúmenes aéreos”. Aun así, el primer ejecutivo de Amadeus reconoce que la incertidumbre es elevada de cara al invierno. “Hemos continuado haciendo progresos en nuestro programa de eficiencia de costes y a 30 de septiembre, contábamos con una liquidez disponible de más de 4.000 millones de euros, que debería ayudarnos a superar esta crisis”.

“En el tercer trimestre de 2020, los viajes en avión se mantuvieron en niveles muy reducidos, al verse sumamente afectados por la pandemia”, resume el informe de resultados de la empresa. “Tras las primeras señales de actividad en mayo y junio, durante el periodo veraniego seguimos observando una lenta recuperación del tráfico aéreo global en las diferentes regiones a raíz del levantamiento de las restricciones a los viajes en varias partes del mundo”. Pero insuficientes para volver a los niveles precovid, sobre todo ante la segunda ola que empezó a finales del verano y que impidió cualquier tipo de recuperación del sector de los viajes.

La compañía española recuerda que en julio el tráfico aéreo cayó un 79,8% en términos interanuales, frente al desplome del 86,5% de junio. En agosto la contracción fue del 75,3% y el pasado septiembre fue un 72,8% menor que el mismo mes de 2019. “La evolución del tráfico durante el tercer trimestre se debió al tráfico aéreo doméstico, ya que los vuelos internacionales se mantuvieron en niveles bajos por las restricciones a la movilidad transfronteriza”, explica la empresa, que experimentó una leve mejora en las reservas aéreas a través de agencias en el tercer trimestre, con una caída del 89,8% frente al descenso del 113,2% del segundo trimestre.

En términos ajustados, para excluir los gastos de ejecución relacionados con los programas de ahorro de costes, el beneficio de Amadeus reflejó unas pérdidas de 214,2 millones de euros hasta septiembre. Los ingresos de distribución alcanzaron 553,1 millones, una caída del 76,9% con respecto a 2019. Los ingresos de soluciones tecnológicas bajaron un 37,5% y el flujo de efectivo disponible descendió un 140,6%, con unas salidas de efectivo de 328,3 millones.

A finales de septiembre, la liquidez a disposición de Amadeus rondaba los 4.200 millones de euros, consistente en tesorería (2.952,4 millones de euros), una línea de crédito renovable no dispuesta (1.000 millones de euros) y un préstamo del BEI sin garantías no dispuesto (200 millones de euros). La deuda financiera neta al cierre del trimestre era de 2.787,6 millones de euros, un 1,1% superior a los 2.758,4 millones al término de 2019.