Joaquín Almunia, exvicepresidente de la Comisión Europea, este jueves en el foro 'Construyendo un futuro sostenible. Diálogos para la recuperación económica', en Madrid.
Joaquín Almunia, exvicepresidente de la Comisión Europea, este jueves en el foro ‘Construyendo un futuro sostenible. Diálogos para la recuperación económica’, en Madrid.SANTI BURGOS

El exvicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, ha destacado este jueves la importancia del plan de recuperación europeo en el futuro del Viejo Continente. “Es una gran oportunidad desde el punto de vista económico para transformar el patrón de crecimiento de Europa y para recuperar el liderazgo”, ha insistido en el foro Construyendo un futuro sostenible. Diálogos para la recuperación económica. El reto, ha explicado, está en abordar con decisión la transición energética para liderar la lucha contra el cambio climático y recuperar la desventaja en el proceso de transformación tecnológica. “Europa no está siendo líder en casi ninguna de las áreas para la transición digital”, ha reconocido.

El evento, organizado por EL PAÍS, Cinco Días y Cadena SER y patrocinado por Seopan, Tecniberia y Deloitte, recoge un debate que en este primer día del foro ha girado en torno a los planes de recuperación europeos y las infraestructuras para sortear la crisis económica desatada por la pandemia. Aunque los retos no son solo los de la emergencia sanitaria: “Tenemos que reconocer que la pandemia no es la única causa de los problemas que tenemos que afrontar ahora”, ha dicho Almunia.

La primera respuesta a la crisis ha sido mucho más ágil y decidida que en la Gran Recesión, según ha incidido el vicepresidente de la Comisión, tanto desde las políticas nacionales como a nivel europeo: “Hemos aprendido de los errores de la pasada década y la UE ha reaccionado pronto y de manera contundente”. En la misma línea, ha destacado la importancia de la política monetaria del BCE en este contexto. “Está siendo clave y lo seguirá siendo en los próximos dos o tres años por lo menos”.

La suma de todas las medidas adoptadas y de los fondos disponibles, así como una mejora en la toma de decisiones, debe dar como resultado una salida de la pandemia con economías más solidas, según Almunia. “Los recursos a disposición de todos los países nos deben permitir afrontar el futuro con un patrón de crecimiento más solido, competitivo y más justo”, ha insistido el exvicepresidente de la Comisión.

La presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, ha reconocido que para el sistema ferroviario la situación es un reto enorme, sin precedentes. “No podemos desaprovecharlo”, ha sostenido. Para ello, ha explicado una serie de proyectos maduros ya presentados y detallados. “Hemos presentado una batería de proyectos por un importe de 14.000 millones de euros cuidado al detalle, porque el control va a ser muy exhaustivo para tener acceso a los fondos europeos”, ha asegurado Pardo de Vera.

Proyectos a largo plazo

En el foro también ha intervenido Enrique Verdeguer, consejero coordinador de Economía de la Representación Permanente (Reper) de España en Bruselas, que ha detallado el proceso y los plazos del plan de recuperación. En su caso, ha recalcado la importancia de que los proyectos no sean cortoplacistas. “Tienen que ayudar a las economías a salir más reforzadas y con más capacidad de soportar crisis futuras”, ha argumentado Verdeguer.

España tendrá acceso a unos 60.000 millones de euros en transferencias directas y, en total, a casi un 20% del plan de recuperación que asciende a los 750.000 millones. Pero los plazos para presentar los planes y ejecutarlos aprieta. “Tiene que estar comprometido el 70% del plan en 2021 y 2022. Y el 30% restante antes de acabar 2023. Y lo que no se haya comprometido se pierde. Y para ejecutar tenemos hasta el 31 de agosto de 2026”, ha explicado el consejero coordinador de Economía de la Reper.

Es decir, el ambicioso plan de recuperación ofrece una oportunidad enorme a España, pero tendrá que ser ágil en la preparación de sus proyectos para que esos fondos no se vayan por el sumidero. Y es vital que se aproveche para que la economía española gane en solidez. “Esto no resolverá todos nuestros males pero es clave desde el punto de vista de la priorización de inversiones, para acometer reformas y como señal hacia los mercados, ciudadanos y la Unión Europea”, ha destacado Verdeguer.

El exvicepresidente de la Comisión Europea, por su parte, ha insistido asimismo en la necesidad de un cambio de la política industrial europea. Para ello, estos fondos europeos serán clave también, así como la fortaleza del mercado común del Viejo Continente. “El mercado interior no puede ser un motor de generación de desigualdades internas sino que debe ser un factor de expansión para el conjunto de los países europeos”, ha advertido Almunia.

En todo este proceso jugará un papel importante que se complete la unión económica y monetaria. “Es el momento de dar el paso de tener deuda mancomunada en la UE. Y crear algunas figuras tributarias comunes para financiar esas emisiones de deuda. Es un paso que no se debe quedar solo en los años de la pandemia sino que debe formar parte de los instrumentos de los responsables de la zona euro”, ha reclamado el exvicepresidente de la Comisión Europea.