Sede de Google en Mountain View, California.
Sede de Google en Mountain View, California.Justin Sullivan / Getty Images

El pasado 6 de octubre, João Araújo volcó su frustración en Twitter. “¿De qué sirve? ¿Para qué trabajar duro si las cartas están en mi contra?”. Seis meses antes, el futuro de este joven brasileño de 20 años parecía prometedor. Se disponía a comenzar unas prácticas cruciales para su incipiente carrera como ingeniero de software: pasaría el verano en Google trabajando en el desarrollo de un modelo de aprendizaje automático capaz de autocompletar el texto introducido en editores de código. “En Brasil es imposibl…