noviembre 9, 2020
Los túneles del Elizabeth River.
Los túneles del Elizabeth River.

Abertis y el fondo Manulife Investment Management han firmado un acuerdo con Macquarie Infrastructure y la constructora sueca Skanska para la adquisición de la participación del 100% en la concesión Elizabeth River Crossings, en la región de Hampton Roads, en el Estado de Virginia (Estados Unidos), gracias a un acuerdo cerrado en unos 1.000 millones de euros, según anunció este lunes Abertis a la CNMV.

La compra se llevará a cabo a través de un consorcio en el que Abertis tendrá un máximo del 68%, que podría reducirse a un mínimo del 51%, y está sujeta a “la aprobación de las autoridades regulatorias y otras condiciones habituales”, señala la compañía. Abertis financiará la operación mediante una combinación de efectivo disponible y préstamos ya existentes.

Los túneles del Elizabeth River están ubicados en la región de Hampton Roads y son unas de las vías más transitadas del área metropolitana de Virginia Beach-Norfolk-Newport News. La concesión, que tiene un valor de unos 2.000 millones de euros (enterprise value), opera desde 2014 y tiene una duración restante de 50 años, hasta abril de 2070. El activo está totalmente construido y no se prevén inversiones relevantes en el futuro. La concesión opera cuatro túneles y una autopista en el área de Norfolk (Virginia), que alberga a una amplia zona industrial.

Los túneles conectan áreas importantes de empleo, comerciales y militares de la ribera del río Elizabeth en Norfolk con el resto del área de Hampton Roads, donde está el puerto comercial más importante de la Costa Este. La creciente actividad portuaria y la presencia de la Marina Estadounidense en la región sirven como fuente de tráfico constante para los túneles. En 2019 registraron una intensidad media de 102.000 vehículos diarios, y han mostrado una fuerte resiliencia en 2020 durante la pandemia del coronavirus, volviendo a niveles prácticamente normalizados de tráfico en los últimos meses. El activo tuvo un Ebitda en 2019 de 60 millones de dólares y una deuda neta de 1.127 millones de dólares.

La adquisición de este nuevo activo en Virginia es un “importante paso más en la estrategia de crecimiento de Abertis en el mercado clave de Estados Unidos” y representa la segunda gran adquisición de Abertis en menos de un año, tras la compra, en junio, de la mexicana RCO por cerca de 5.000 millones de euros. El objetivo, asegura la compañía, es sustituir las concesiones de próxima finalización “por nuevos activos con sólidas perspectivas de futuro”.

Abertis, participada a partes iguales por la italiana Atlantia y el grupo ACS, aprobó la semana pasada una política de dividendos que fija un nivel de 600 millones de euros anuales durante los próximos dos ejercicios y un programa de emisión de bonos híbridos (convertibles en acciones) por 2.000 millones de euros. Además, el pago del dividendo de este año, que estaba pendiente de abonar por la crisis del coronavirus, tendrá lugar el próximo 12 de noviembre.

La gestora de infraestructuras redujo en los tres primeros trimestres el beneficio neto hasta los 318 millones de euros, un 63 % menos que un año antes, tras la reducción del tráfico en sus autopistas debido a la pandemia, mientras que sus ingresos operativos cayeron un 26% hasta los 2.989 millones de euros.