septiembre 29, 2020
Planta solar de Abengoa, en la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor.
Planta solar de Abengoa, en la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor.PACO PUENTES / EL PAÍS

El rescate de Abengoa está en serio peligro si este miércoles no recibe los 20 millones de euros que debía poner la Junta de Andalucía. El Gobierno andaluz ha adelantado que no participará en la operación de reestructuración financiera. Si no cambia de decisión, la operación de reestructuración financiera se irá al traste, según advierte la empresa.

La sociedad sevillana sostiene que la firma del acuerdo de refinanciación es fundamental para resolver la delicada situación que atraviesan los negocios como consecuencia de la ausencia de liquidez y avales que están afectando de manera severa a los mismos, haciendo muy difícil la solución.

Para la empresa, el Gobierno andaluz tiene a su alcance, fórmulas e instrumentos para materializar el declarado apoyo al tejido empresarial y al empleo, máxime en plena pandemia. A fin de evitar la paralización de la operación de financiación, subraya que se necesita de forma urgente la formalización, aceptada para el resto de los financiadores de un compromiso de participación vinculante e irrevocable.

“Sorprende que, tras más de tres meses desde que La Junta de Andalucía formuló su apoyo a la operación, expresado tanto en público y como en privado, se sigan sin haberse podido perfilar los instrumentos que facilitan la participación en la misma y que tampoco se haya podido indicar en qué momento se puede materializar, cuando la fecha límite era suficientemente conocida”, afirma el comunicado de Abengoa.

El grupo, para superar los efectos económicos provocados por la pandemia, decidió que Abengoa Abenewco 1, cabecera de los negocios del grupo, suscribiera el pasado 6 de agosto un contrato de refinanciación con un amplio grupo de entidades financieras privadas, así como la financiación y el aval del ICO y de Cesce.

La operación consistía en un préstamo a cinco años por un importe de hasta 230 millones de euros y una línea de avales revolving, también a cinco años, por importe de 126,4 millones de euros, ampliable hasta 300 millones de euros.

Desde el inicio la Junta de Andalucía mostró su apoyo a la operación, iniciando actuaciones para articular la fórmula técnico-jurídica para instrumentarla. Pero, llegada la firma de esta, la concreción de la participación de la Junta de Andalucía no pudo realizarse pues, según informó, se seguía trabajando en buscar la mejor manera para su instrumentación, según reseña la entidad.

Ante esta decisión de la Junta de no formalizar su compromiso hasta que la operación de refinanciación estuviera firmada por todas las partes implicadas, se firmó la operación condicionado su perfeccionamiento a la formalización de la participación anunciada por la Junta de Andalucía, así como de otras condiciones precedentes.

El pasado 25 de septiembre se comunicó al mercado que las condiciones relativas tanto a acreedores como los porcentajes de proveedores se habían alcanzado, quedando únicamente pendiente desde ese momento la confirmación de la Junta de Andalucía para el cierre de la operación. Adicionalmente y en relación con la demanda interpuesta por un grupo de accionistas minoritarios en la que solicitaban medidas cautelares, este martes se ha dictado auto al respecto denegando la interposición de dichas medidas cautelares y condenando en costas a la parte actora.

“Se trata, en suma, de una operación necesaria e imprescindible para la sostenibilidad de la compañía, más aún en este delicado momento en el que la actividad económica y los empleos se ven profundamente afectados por la pandemia, situación ante la que todos los gobiernos e instituciones, nacionales e internacionales, han reaccionado con medidas excepcionales, innovadoras y urgentes en apoyo del mantenimiento del tejido productivo y de la salvaguarda de los empleos a medio plazo”, ha comunicado la compañía presidida por Gonzalo Urquijo.

La empresa añade que “resulta innegable que esta operación financiera ha contado con el apoyo de las autoridades europeas y españolas, instituciones financieras, proveedores, y acreedores, con los que se ha negociado con absoluta transparencia y con los que se ha alcanzado un amplio consenso”.

Todos estos grupos de interés han realizado importantes sacrificios en aras del mantenimiento de la actividad y la preservación de los empleos, subraya y recuerda que la Junta de Andalucía “confirmó su apoyo ante los diferentes participantes y todas las partes implicadas han trabajado, en consecuencia, con la confianza legítima de que se iba a honrar dicho apoyo”.